Hoy

Coman hasta no poder respirar
Piensen a que museo ir esta semana
Visiten viejos amigos
Roben un beso
Hablen con desconocidos
Piropeen a la gordita también
No den amor que no puedan devolver
Díganle a sus viejos que los quieren
Regalen desayunos
Besen un perro
Piérdanse en bici
Dejen el lugar a los viejitos
Escuchen música nueva
Critiquen a los amigos
Acepten caramelos de extraños
Equivoquense
No se avergüencen de llorar
Mientan piadosamente
Saluden con un beso
...
..
.



Si te hubieras ido

Qué hago gastanto esta lapicera, cuántos bollos de papeles desbordan el cesto de basura.
No logro escribirte nada mas, pero te pienso. Es señal de que eso tan real ahora da cuenta que era solo algo pasajero.
Sin embargo, te extraño, a la casa le falta de tus pasos. Al baño de tus cantos y a la cama tu olor.
Ya a nadie le hablo de vos, un poco por miedo a traerte en recuerdos, otro poco porque finjo que ya no me interesa ni nombrarte.
Como tanto temi hoy lllueve, no me acompañaste ninguna noche de lluvia y lo agradecido que estoy por esto. Uno siente nostalgia de lo que vivio, de lo que no, simplemente no. Gracias por no haber estado en tantos momentos.
Lo que me asusta un poco de estas palabras es que la voz que las repite en mi cabeza es de alguien que no conozco, me cambiaste o te llevaste mi verdadero yo con vos?

Rosa María de las Nieves II

Mujer te he vuelto a encontrar, y esto solo puede significar una sonrisa en mi cara.
Debo decirte que no te he dejado de ver, pensar e incluso querer.
Ya te veo completa, una mujer, una nena, una amiga, una compañera, una cómplice...
Al tibio cuerpo que deseaba hoy lo tengo y a esa alegría se le suma la magia de ver en tus ojos, sueños y planes que voy a escribir en tus labios con diminutos besos. Quiero abrazarte con la misma fuerza que gritaría el día que te fueras.
Las ilusiones que creía perdidas me vuelven y sorprenden tanto como asustan...
Quiero bañarte los miedos, cocinarte cenas de cama, acariciarte marcas del pasado, escribirte dolores en lápiz para que los puedas borrar, cebarte un mate con olor a casa y despertarte con tu oreja en mi pecho para que sientas que acá todo late por vos. Te acompaño a donde quieras, te doy mi mano para que no te caigas, te sonrió para abrigarte y vos me das tu tiempo como si no hubiera obligaciones, me das palabras hechas de azúcar, caricias de nubes, risas de picardia, besos eternos y tarareas musiquitas que relajan el lugar.
Verte en invierno es sentirse en un sillón frente a un hogar con una taza de chocolate y una cobija; en verano espero poder averiguarlo.
Tus ideas me despiertan, tus palabras son la música de fondo en este momento de mi vida y tus sentimientos se perciben tan originales, tan puros, y por primera vez siento que me correspondes, me diste antes de que pudieras recibir, sonreíste antes del chiste y me abrazaste antes de que llegara el frió.
El modo en que me miras me cosquillea el alma, puede que todo esto suene repetido e incluso cansador de leer pero me cuesta evitar que las cosas giren en torno a tu simple pero profundo cariño, a tu inocente locura, a tu cara angelicalmente madura, y asi con cada rasgo o actitud que se desprende de tu hermosa humanidad, de tu suave cuerpo, tu exquisito carácter y tu extravagante personalidad.

Mañana lluviosa

Que lindo paisaje de paraguas, parecen una coreografía de ballet, muchos oscuros y alguno que otro de color llamativo, no esta mal, no descoordina el baile pero atrae mi atención.
Mujeres con caras llenas de gotitas, que dan ganas de secarlas a besos; detalles naturales.
Un agujero en mi zapatilla me prueba la frescura de esta lluvia, sin embargo no me molesta, mantiene la media adherida a mi pie. El pie mojado se siente como cuando mi vieja me decía "hace la cama", disgusta solo un momento pero después ni se siente.
Las veredas son un campo minado donde detonan baldosas que parecen ubicadas estratégicamente para que uno, victima de esta conspiración  se moje completo. Como es que guardan tanta agua? qué fenómeno físico hace que salpiquen de ese modo, las gotas no vuelven a la vereda, se imantan al pantalón.
La avenida 9 de Julio se ve espejada, hermosa, la torrencial lluvia distorsiona las luces de los autos, todo el paisaje encaja brillantemente. Me siento dentro de un caleidoscopio.
Que descartables son los paraguas hoy en día  sirven una vez, si es que no hay viento. Parecen esos barriletes de caña y papel que de chico hacia con el abuelo, del mismo modo que estos no volaban alto estos paraguas no protegen de la lluvia. Aquí es donde me doy cuenta lo errado que estoy, "protegerme"?, son gotas de agua, deje mi paraguas junto a un vagabundo y comencé a caminar bajo las nubes muertas; que linda sensación la de levantar la cabeza y cerrar los ojos, solo se escucha la lluvia y al golpear las gotas en la cara se siente un miedito a abrir los ojos, placer perdido este.
La calle debería estar toda cubierta de chapas para potenciar este mágico sonido.

Breve descripcion para Roque

Hombre bajo pero que todo podía ver como desde una altura casi futura; 
de panza crecida por comidas hechas por la leo o algún hijo; 
de pelo blanco, rasgo de sabiduría y experiencia de vida; 
dignas manos aunque ásperas de brutalidad perfeccionista en sus trabajos; 
de pocas palabras para ser claro y de voz lo suficientemente baja como para que uno tuviera que acercarse cuando abriera esa enciclopédica boca; 
un cuerpo de la madera mas dura que su chimenea vio arder y con un corazón tan suave como recuerdo sus miradas al verme crecer.